International Wineries for Climate Action insta a los empresarios vitivinícolas a unir esfuerzos

Objetivo: Descarbonizar el sector del vino y empezar a trabajar para conseguir cero emisiones de carbono en 2050.

La emergencia climática es, con diferencia, la amenaza más seria a la que nos enfrentamos como
viticultores y productores de vino. Ya que los líderes mundiales se reúnen este mes en la COP26, que
se celebrará en Escocia para reafirmar su apoyo a los compromisos asumidos en el Acuerdo climático
de París en 2015 para limitar el calentamiento global, reconocemos que ahora es un momento crucial
para que expresemos, en nombre de la comunidad vitivinícola, nuestro apoyo para que continúen
estos importantes esfuerzos y tomemos medidas dentro de nuestras propias empresas.


Sin una reducción de las emisiones rápida y decisiva, nuestro futuro se alterará a niveles difíciles de
imaginar, con consecuencias devastadoras para nuestras queridas regiones vinícolas y los vinos que
producimos para personas de todo el mundo.


A pesar de que la magnitud de este reto requiere una acción global a una escala enorme, creemos
que el sector vitivinícola tiene un papel clave en los esfuerzos de descarbonización que definirán la
próxima década. Durante demasiado tiempo, la sostenibilidad ha sido tratada como un ejercicio de
comunicación o relaciones públicas. Para responder a los retos medioambientales a los que nos
enfrentamos, necesitamos llevar la sostenibilidad al núcleo de nuestras operaciones. El modo en
cómo respondamos a la crisis climática puede actuar como motor de un cambio transformador y
como forma de preparación para el futuro no solo de nuestros negocios, sino también del sector
agrícola en su conjunto. En otras palabras, esta debe ser nuestra década de acción.


Cada una de nuestras bodegas se ha unido a International Wineries for Climate Action (IWCA) porque
creemos que ha establecido el protocolo correcto sobre cómo debe medir y reducir una bodega su
huella de carbono, así como unificar nuestra voz para que se pueda impulsar una acción más rápida
en toda la cadena de suministro del vino y una red de apoyo para compartir las mejores prácticas.
Como no se puede gestionar eficazmente lo que no se ha medido, el enfoque de IWCA implica 1)
llevar a cabo un inventario de las emisiones de carbono, de principio a fin, que abarque las fuentes
de las emisiones directas e indirectas, verificado por un auditor independiente acreditado por la ISO,
y 2) comprometerse a llevar a cabo un plan de reducción de emisiones y demostrar un progreso
constante, en línea con los objetivos científicos con el fin de conseguir cero emisiones en 2050, como
máximo.


Uno de los objetivos fundacionales de IWCA es desarrollar una metodología estandarizada para que
las bodegas puedan calcular las emisiones anuales de los gases de efecto invernadero. Este es un
paso clave para garantizar que las pequeñas bodegas, que empiezan a medir la huella del carbono,
puedan comprometerse a realizarlo sin tener que soportar costes prohibitivos ni grandes
requerimientos de recursos. IWCA ha desarrollado una calculadora de gases de efecto invernadero
para las bodegas de los EE.UU., en línea con el Protocolo GHG del World Resources Institute y la
norma ISO-14064. Está previsto implementar actualizaciones regionales en la herramienta para
ampliar su accesibilidad.


Nos sentimos muy orgullosos de que IWCA se haya unido a la campaña Race to Zero, una iniciativa
mundial para agrupar el liderazgo y el apoyo de más de 6.200 actores no gubernamentales que están
comprometidos en reducir a la mitad las emisiones en 2030 y conseguir cero emisiones en 2050,
como máximo. Colectivamente, estos actores de la ‘economía real’ aglutinan 120 países, que
representan casi el 25% de las emisiones mundiales de CO2 y más del 50% del PIB mundial. IWCA fue
el primer miembro de Race to Zero que representaba al sector agrícola. Podéis leer más sobre
nuestros esfuerzos en nuestro primer informe anual aquí.


Nos enfrentamos al imperativo inevitable de que el liderazgo empresarial actual es inseparable del
liderazgo climático. Creemos que cada uno de nosotros tenemos la obligación de hacer lo que esté
en nuestras manos para, dentro de nuestra área de influencia, reducir nuestras emisiones. Creemos
que el sector vitivinícola puede convertirse en un modelo de esperanza y acción en la respuesta
mundial a la crisis climática. Y creemos firmemente que ser miembro de IWCA es la forma más
efectiva de acelerar los esfuerzos individuales de descarbonización de una bodega, y por extensión la
descarbonización del sector vitivinícola en general.


Os animamos a que os unáis a nosotros.

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