El sector vitivinícola andaluz ha iniciado una ambiciosa estrategia de diversificación para paliar la caída del consumo interno y la presión arancelaria en mercados tradicionales como Estados Unidos. Con la mirada puesta en el acuerdo UE-Mercosur y el reciente pacto con la India, las bodegas del sur de España buscan en los gigantes emergentes su nuevo motor de crecimiento.
Brasil: El gigante del sur que despierta
Brasil ya es el principal destino de las exportaciones españolas en el bloque del Mercosur, y en Andalucía las bebidas experimentaron un crecimiento del 17% en 2024. El fin de los aranceles del 27% sobre los vinos europeos promete acelerar esta tendencia, facilitando la entrada de etiquetas andaluzas en un mercado con un potencial de consumo masivo.
Además, el acuerdo trae una victoria histórica para el Marco de Jerez: la protección del nombre ‘Jerez’. Los productos argentinos que utilizan actualmente esta denominación para sucedáneos tendrán un plazo de siete años para dejar de hacerlo, reforzando la exclusividad de nuestras D.O..
India: Un mercado «Premium» por conquistar
Tras 18 años de negociaciones, el acuerdo con la India supone un cambio de reglas radical. El arancel para los vinos de gama alta bajará del 150% al 20%. Aunque actualmente las exportaciones andaluzas a este país son anecdóticas (apenas 59.000 euros en 2025, principalmente de la provincia de Cádiz), el margen de crecimiento entre las clases altas indias es enorme.
Superar las barreras culturales
César Saldaña, presidente del Consejo Regulador de las D.O. Jerez y Manzanilla, advierte que el acceso real no solo depende de los aranceles, sino de eliminar barreras administrativas y entender la complejidad de los estados indios. El objetivo es claro: convertir la calidad y la singularidad de los vinos de Andalucía en su mejor carta de presentación ante un mundo que empieza a descubrir su valor.
