El mundo tiene ganas de brindar, y las cifras lo confirman. Según el último informe de The Business Research Company, el mercado global de vino espumoso experimentará un crecimiento sostenido hasta alcanzar un valor de 30.150 millones de dólares en 2030. Este ascenso, con una tasa anual compuesta del 5,5%, refleja una transformación profunda en los hábitos de consumo y en la producción mundial.

Claves de un crecimiento imparable
Entre 2025 y 2026, se prevé que el mercado crezca un 5%, pasando de 23.160 millones a 24.320 millones de dólares. Varios factores están impulsando esta tendencia:
- Auge del sector Horeca: La apertura de nuevos bares y restaurantes a nivel mundial está dinamizando las ventas.
- Protagonismo del Prosecco y Champagne: El aumento en la producción y demanda de estas variedades sigue liderando el sector.
- Comercio Electrónico: La digitalización facilita el acceso de los consumidores a productos exclusivos y ventas directas.
Sostenibilidad y experiencias premium
El consumidor actual ya no solo busca una bebida festiva; busca autenticidad y valores. El informe destaca una demanda creciente de:
- Vinos premium y artesanales: Existe un interés mayor por métodos de elaboración tradicionales.
- Opciones saludables: Los espumosos ecológicos y con bajo contenido alcohólico están ganando terreno rápidamente.
- Envases ecológicos: La adopción de empaques respetuosos con el medio ambiente es ya una prioridad para las marcas que buscan diferenciarse.
Europa lidera, pero Asia-Pacífico acelera
Aunque Europa mantuvo la mayor cuota del mercado mundial en 2025, la región de Asia-Pacífico se perfila como la zona con el ritmo de crecimiento más rápido para los próximos años. Este auge generalizado se apoya también en la fortaleza de la industria de bebidas procesadas, que en países como Canadá generó bienes por valor de 173.400 millones de dólares en 2024.
