Tras una década marcada por extremos, el comercio de vinos de alta calidad en Borgoña comienza a estabilizarse. Según el último informe de la plataforma Liv-ex, el índice Burgundy 150 (que monitoriza los 150 vinos más valiosos de la región) ha crecido un 2,2% desde septiembre de 2025.

Análisis de un mercado de extremos
La región ha vivido una montaña rusa financiera que ha puesto a prueba la confianza de los inversores:
- El ciclo alcista: En 2021, el índice llegó a subir un 75%, expulsando a muchos compradores del mercado por los precios excesivos.
- La corrección: Desde su máximo en septiembre de 2022 hasta agosto de 2025, los precios cayeron un 34%.
- Nueva fase: Actualmente, compradores y vendedores vuelven a acercarse, buscando un «movimiento lateral» que permita establecer nuevos acuerdos de precios más realistas.
Blancos resistentes y tintos estables
No todos los vinos han reaccionado igual a la crisis:
- Vinos Blancos: Han demostrado ser significativamente más resistentes que los tintos, manteniendo gran parte de su valor durante la caída.
- Tintos de «entrada» al lujo: Referencias con precios menos elevados han mostrado una estabilidad similar a la de los blancos.
- Cuota de mercado: Borgoña ya representa el 25% del comercio total en Liv-ex, su máximo histórico. Mientras tanto, Burdeos sigue liderando con un 33%, aunque ha perdido peso continuamente en la última década.
