La Interprofesional del Vino de España destaca el impacto socioeconómico de la industria vitivinícola en todo el territorio
El vino, motor económico y social de nuestro país
El sector del vino genera el 2 % del empleo en España, según los últimos datos presentados por la Interprofesional del Vino de España (OIVE). Más de 368.100 empleos a jornada completa dependen de esta cadena de valor, desde la viña hasta la copa, lo que lo convierte en uno de los pilares fundamentales de la economía agraria, industrial y comercial del país.
El informe elaborado por Afi (Analistas Financieros Internacionales) refleja el gran alcance del sector:
- 👨🌾 44.935 puestos en viticultura
- 🏭 104.915 en elaboración y crianza
- 🛒 236.260 en comercialización y distribución
Un ecosistema que vertebra el territorio, fija población rural y genera oportunidades en todo el país.

Un futuro con raíces profundas
Durante la presentación, Susana García, directora de la OIVE, destacó que “cada botella de vino lleva detrás el trabajo y el compromiso de cientos de miles de personas”. En sus palabras, el vino no solo es una herencia cultural, sino una fuente de empleo estable y con gran potencial de futuro.
Este crecimiento del empleo se complementa con el fuerte impacto económico del vino. El Valor Añadido Bruto (VAB) del sector asciende a 22.350 millones de euros, y su contribución a las arcas públicas supera los 4.260 millones.
España, potencia exportadora de vino
En el ámbito internacional, los vinos españoles alcanzaron en 2024 un valor de 3.500 millones de euros en exportaciones, siendo el segundo país exportador por volumen del mundo. Además, el superávit comercial se sitúa por encima de los 3.100 millones de euros, consolidando al vino como un producto estratégico para el comercio exterior.
Retos del sector: sostenibilidad, diferenciación y consumo responsable
Fernando Ezquerro, presidente de la OIVE, ha llamado la atención sobre los desafíos actuales, especialmente frente a normativas más restrictivas sobre el consumo de alcohol. Ezquerro defendió la importancia del vino en el marco del modelo de vida mediterráneo, apostando por un enfoque basado en la ciencia y el consumo moderado.
“Necesitamos políticas que valoren y diferencien nuestro producto, que respeten su papel cultural, económico y social”, concluyó.
Un sector que impulsa economía, cultura y territorio
El vino no es solo una bebida: es empleo, tradición, innovación y territorio. La cadena de valor del vino español demuestra que su impacto va mucho más allá de lo económico, siendo un elemento esencial para el desarrollo sostenible de nuestro país.
