San Esteban de Gormaz acogió el 18 de abril la Jornada Internacional de Enoturismo, un encuentro que puso el foco en el vino como motor de desarrollo turístico y rural. El Convento-Parador de la localidad soriana reunió a expertos, investigadores, bodegueros y comunicadores en torno a una pregunta cada vez más urgente: ¿cómo se construye un destino enoturístico competitivo en el siglo XXI? La jornada se enmarcó además en el proyecto de comunicación multilingüe enoturística financiado por Fondos FEDER y la Junta de Castilla y León, y contó con la conexión directa con el VI Congreso Traduvino sobre la lengua de la vid y el vino.

La jornada arrancó con Eduardo Díez Morrás, experto en enoturismo, quien trazó un mapa claro de los retos del sector. A continuación, Teresa París Pombo analizó la situación actual del enoturismo en España, sus confluencias con otras disciplinas y las oportunidades futuras. Por su parte, Marina Grijalba, de Riojatreck, abordó una cuestión estratégica: cómo convertir al visitante internacional en protagonista de la experiencia, no solo en espectador. Tres ponencias que, en conjunto, dibujaron el estado real del enoturismo español sin adornos.
El vino digital: Instagram, comunidad y territorio
Uno de los momentos más prácticos de la jornada fue el workshop de Elivira Fonz sobre comunicación en Instagram para bodegas. Básicos para entender y rentabilizar la presencia digital, en un sector donde la comunicación online todavía tiene mucho margen de mejora. Asimismo, la mesa redonda vespertina sobre enoturismo digital, moderada por Inés González y con la participación de Fonz, José Alberto Andrés y María Pascual, exploró el tránsito entre el territorio físico y la comunidad online. Un debate necesario que el sector no puede seguir aplazando.
Experiencias reales: Atauta, Bodega Vildé y la Ribera del Duero
La tarde reservó espacio para casos concretos. Marta Postigo presentó su proyecto De Postín. Marisol Encinas, historiadora del arte, habló sobre los viñedos y el patrimonio cultural de Atauta como modelo de enoturismo con identidad. Juan José Cardenal compartió su experiencia personal en Bodega Vildé. Además, Miguel Ángel Gayubo, presidente de la Ruta del Vino Ribera del Duero, participó en la mesa redonda matinal. Por tanto, la jornada no fue solo teoría: fue también un escaparate de lo que el enoturismo San Esteban de Gormaz y su entorno pueden ofrecer cuando se trabaja con criterio y con identidad de territorio.
