Turismo internacional y expertos impulsan el auge del vino premium en la ciudad emiratí
El mercado del vino en Dubái atraviesa un momento de crecimiento acelerado. A pesar de la reimplantación del impuesto municipal del 30% sobre el alcohol a principios de año y de un marco legal restrictivo, la ciudad está consolidando una oferta vinícola premium que atrae tanto a turistas como a residentes.
Según Arturo Scamardella, jefe de sumillería en el restaurante Dinner by Heston Blumenthal —ubicado en el hotel Atlantis The Royal—, el interés por el vino no deja de crecer. El local cuenta con más de 1.600 referencias y 6.000 botellas, incluyendo etiquetas muy exclusivas como Screaming Eagle de Napa Valley.

Una carta de vinos con visión internacional
Scamardella, galardonado como Sumiller del Año por Gault&Millau UAE 2025, explica que la selección de vinos se hace en estrecha colaboración con el chef Chris Malone, buscando armonías perfectas entre cocina y bodega. La carta destaca referencias de Italia, Francia y España, pero también apuesta por vinos británicos como Nyetimber, en homenaje a sus raíces.
El sumiller mantiene contacto directo con productores y prueba nuevas añadas antes de incorporarlas, cuidando cada detalle para ofrecer una experiencia única a los comensales.
Turismo y crecimiento económico como motor
El impulso al mercado del vino en Dubái está directamente relacionado con el turismo. En la primera mitad de 2025, la ciudad recibió más de 9,88 millones de visitantes, un 6% más que en 2024. Según datos de ISWR, las ventas combinadas de Dubái, Abu Dabi y Omán podrían superar los 1.000 millones de dólares este año.
La llegada de empresas como Cru Wines y el interés de bodegas internacionales confirman que Oriente Medio se perfila como un mercado clave para el vino premium.
Un mercado con retos legales y culturales
Aunque el consumo público de alcohol sigue prohibido y solo fue despenalizado en 2020, los restaurantes y hoteles han encontrado en los visitantes internacionales una clientela dispuesta a pagar por experiencias vinícolas de alto nivel.
La diversidad cultural de la ciudad se refleja en las preferencias: los turistas optan por clásicos franceses e italianos, mientras que los residentes buscan descubrir nuevas variedades y regiones emergentes.
Tendencias y perspectivas de futuro
Para Scamardella, el futuro pasa por una mayor presencia de pequeños productores, bodegas con certificaciones orgánicas o biodinámicas y un contacto más directo entre elaboradores y consumidores. La tecnología también ganará peso, tanto en la gestión de bodegas como en la formación de clientes.
Con un flujo constante de turistas, nuevos restaurantes y una comunidad internacional cada vez más interesada en el vino, Dubái se consolida como un punto clave para el vino premium en Oriente Medio.