
Esta localidad de menos de 110 habitantes lidera una transformación ecológica y rural sin precedentes
En el corazón de la Baja Montaña navarra, Eslava, un pueblo de menos de 110 habitantes, está marcando un hito en la viticultura europea. Su proyecto “Territorio Eslava, Baja Montaña” propone un modelo pionero de vino regenerativo basado en el uso exclusivo de microorganismos autóctonos, sin emplear fitosanitarios ni productos químicos.
El resultado: tres vinos regenerativos (tinto, blanco y rosado) elaborados de forma íntegra en Eslava, sin residuos, con identidad propia y una fuerte apuesta por la transición ecológica y el desarrollo rural.

Viticultura regenerativa: bacterias, levaduras y hongos en lugar de químicos
Lo que hace único a este proyecto es su enfoque radicalmente natural. En lugar de usar productos químicos para el tratamiento del viñedo, se emplean microorganismos aislados del propio entorno local: bacterias, levaduras y hongos obtenidos del suelo, las hojas y la uva.
Estos se cultivan en biorreactores y se aplican en 12 parcelas seleccionadas, en un proceso que durará dos años. Todo el ciclo del vino —desde la cepa hasta el embotellado— se realiza en el municipio, en depósitos de hormigón de pequeño volumen, lo que refuerza la trazabilidad y la autenticidad del producto.
Una iniciativa rural con respaldo científico y vocación internacional
Este proyecto piloto cuenta con un presupuesto de más de 220.000 € y está cofinanciado por el Gobierno de Navarra y el FEADER, dentro del Plan Estratégico de la PAC 2023–2027. Además, se apoya en un ecosistema de innovación rural:
- LEV2050 (INBIOLEV): aislamiento y estudio de más de 350 cepas microbianas con funciones biofertilizantes y antifúngicas.
- Agrolab: análisis y control de residuos.
- EVENA y UAGN: validación técnica y sensorial de los vinos.
- Arraiza Comunicación: divulgación y medios.
“Este proyecto no solo trata de vino: trata de innovación, territorio y futuro”, afirma Félix Bariáin, presidente de la Bodega Cooperativa de Eslava.
Territorio Eslava: vino, patrimonio y sostenibilidad a escala humana
El modelo regenerativo no es una acción aislada. Forma parte de una estrategia territorial integral que busca revitalizar Eslava conectando viticultura, patrimonio, cultura e innovación sostenible. Iniciativas como el Festival Villa de Viñas o la puesta en valor del yacimiento romano de Santa Criz muestran que es posible desarrollar una economía rural basada en lo local, lo sostenible y lo creativo.
Eslava demuestra que el futuro del vino también puede escribirse desde lo pequeño. Que la innovación agrícola de vanguardia puede convivir con la identidad local y convertirse en motor de transformación rural.
Vino regenerativo: el nuevo estándar de sostenibilidad
Con este proyecto, Eslava se convierte en un referente nacional e internacional de viticultura regenerativa, demostrando que es posible producir vinos de calidad sin químicos, con trazabilidad completa y profundo respeto por la biodiversidad.
Una revolución silenciosa que empieza en un pueblo de 110 habitantes, pero que puede transformar el mapa del vino en Europa.
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