El sector debate la convivencia entre el envase clásico, icono del siglo XIX, y los nuevos diseños que buscan atraer a consumidores jóvenes y mercados internacionales.
Un icono del siglo XIX frente al diseño contemporáneo
Al recorrer los lineales de vinos esta Navidad, se hace evidente una tensión estética en el Marco de Jerez: la convivencia entre la botella jerezana tradicional y nuevos envases de líneas estilizadas y vidrios transparentes. La botella clásica, nacida hacia la década de 1870, se distingue por su cuerpo cilíndrico, hombros suaves y el característico vidrio oscuro que protege al vino de la fotodegradación.
Más que un recipiente, este envase ha funcionado durante más de un siglo como una firma visual en los mercados internacionales, diferenciando al Fino, Amontillado u Oloroso de otros vinos generosos europeos y protegiendo su autenticidad frente a imitaciones.
Innovación vs. Dilución de la Identidad
La industria actual busca conectar con públicos más jóvenes y con la restauración moderna mediante códigos visuales renovados. Sin embargo, esta tendencia plantea un riesgo: la pérdida de un patrimonio que es testigo de la historia vinícola de ciudades como Jerez o El Puerto de Santa María.
Bajo una perspectiva técnica y cultural, la botella jerezana clásica representa:
- Garantía de autenticidad: Un reconocimiento explícito a la herencia del Marco.
- Funcionalidad: Su diseño original está pensado para el servicio óptimo de los vinos generosos.
- Compromiso cultural: Mantener su fabricación es un deber de las casas bodegueras con su propia memoria histórica.
El futuro: Convivencia y respeto
La clave del éxito para el sector no reside en reemplazar la tradición por la innovación, sino en permitir que ambas coexistan. Mientras los diseños contemporáneos pueden abrir nuevas puertas comerciales, la botella clásica debería seguir siendo el estándar para la gama de jereces históricos.
Preservar «el continente» es tan vital como cuidar el contenido. La botella jerezana no es solo marketing; es el testimonio físico de un vino que ha hecho de Jerez un lugar único en el mapa mundial de la enología.
