Investigaciones recientes del ICVV confirman que el Graciano ofrece ventajas agronómicas y enológicas clave para mitigar los efectos del calentamiento global, superando en parámetros de acidez y fenología al Tempranillo.
Ventajas agronómicas frente al calentamiento global
Un estudio publicado por investigadores del Instituto de Ciencias de la Vid y del Vino (ICVV) en la revista Journal of Agriculture and Food Research ha puesto de manifiesto el potencial de la variedad minoritaria Graciano como herramienta de adaptación climática. En comparación con el Tempranillo Tinto, variedad mayoritaria en la DOCa Rioja, el Graciano presenta rasgos diferenciales de alto valor estratégico.
Entre los resultados más destacados se encuentran una fenología más tardía y un menor tamaño de baya, factores que contribuyen a una maduración más equilibrada en escenarios de altas temperaturas. Además, el mosto de Graciano destaca por poseer una mayor acidez y un pH más bajo, parámetros esenciales para mantener la frescura y la calidad enológica en el contexto actual de cambio climático.
Diversidad clonal y certificación
La investigación también ha profundizado en la diversidad intravarietal de la uva, caracterizando 13 selecciones clonales procedentes de viñedos antiguos de la región. Este análisis ha revelado rasgos de calidad diferenciados entre los clones, lo que subraya el valor de la diversidad genética local para la mejora de la variedad.
Como consecuencia de estos hallazgos, el Gobierno de La Rioja ha iniciado ya el proceso de certificación de los clones más destacados. Aprovechar esta riqueza genética no solo refuerza la sostenibilidad del viñedo riojano, sino que asegura la competitividad de sus vinos frente a los retos ambientales del futuro.

