El Consejo Regulador de la Denominación de Origen Utiel-Requena ha puesto en marcha un ambicioso plan estratégico diseñado para transformar y fortalecer la región durante los próximos tres años. Este proyecto, nacido de un proceso participativo sin precedentes, busca consolidar el reconocimiento de la marca tanto en el mercado nacional como internacional, apoyándose en tres pilares fundamentales: el enoturismo, la sostenibilidad del viñedo y la puesta en valor de sus variedades autóctonas.
Un consenso nacido de la base del sector
El nuevo plan estratégico no es una directriz aislada, sino el resultado de un intenso proceso de escucha activa y participación. En su elaboración han intervenido representantes de las bodegas, viticultores del pleno del Consejo Regulador, el equipo técnico de la DO y diversos actores clave del panorama vitivinícola nacional.
Este enfoque colaborativo ha permitido recoger una pluralidad de puntos de vista para definir líneas de acción consensuadas que se aplicarán de forma progresiva hasta 2029. El objetivo es claro: establecer metas compartidas que aseguren que cada paso dado beneficie a toda la cadena de valor, desde el campo hasta la comercialización final.
Sostenibilidad y variedades autóctonas: El corazón del proyecto
En un contexto global de cambio climático y transformación de los hábitos de consumo, la DO Utiel-Requena apuesta por la diferenciación a través de su origen. La promoción de las variedades autóctonas, con la uva Bobal como gran estandarte, se sitúa en el centro de la estrategia promocional. Reforzar la identidad varietal no solo permite destacar en mercados saturados, sino que garantiza la preservación de un patrimonio genético único perfectamente adaptado al territorio.
La sostenibilidad se aborda desde una perspectiva integral: ambiental, para garantizar la salud del viñedo a largo plazo; y económica, buscando generar un valor compartido que dignifique el trabajo del viticultor y potencie la rentabilidad de las bodegas.
El enoturismo como motor de desarrollo local
Otro de los ejes prioritarios del plan es el impulso definitivo al enoturismo. La DO Utiel-Requena ve en las visitas a bodega y las experiencias vinculadas al paisaje una oportunidad de oro para dinamizar la economía de la comarca y acercar la cultura del vino a nuevos públicos, especialmente a las generaciones más jóvenes que buscan autenticidad y cercanía.
Con metas ya consensuadas e iniciadas, la denominación afronta este 2026 con el firme compromiso de construir un futuro sólido, competitivo y profundamente arraigado a su tierra.
