Un panel de diez enólogos referentes del Alto Valle confirmó que la guarda bajo el mar no es solo una tendencia estética, sino una técnica que modifica profundamente las características sensoriales de los vinos patagónicos. Tras una cata a ciegas realizada en la Secretaría de Fruticultura de Río Negro, los expertos avalaron por unanimidad que el entorno marino acelera la evolución de los caldos, aportando matices únicos que los diferencian de la guarda tradicional en bodega.
El misterio del Golfo San Matías: Más que una cava tradicional
La experiencia técnica evaluó botellas de la cosecha 2024 que fueron sumergidas en julio del año pasado a más de 10 metros de profundidad. Durante meses, estos vinos convivieron con la presión del agua, el movimiento constante de las mareas y temperaturas que alcanzaron los 19°C, superando los 15°C habituales de una cava terrestre.+1
Para proteger la integridad del producto, cada botella fue sellada con lacre antes de ser anclada al lecho marino en jaulas diseñadas especialmente. Según Horacio Bibiloni, vocero del grupo de enólogos, el resultado es sorprendente: los vinos que pasaron más de seis meses bajo el agua presentan una madurez y complejidad propias de productos con un tiempo de guarda mucho mayor.
Aval técnico unánime para el segmento Premium
La cata a ciegas, que incluyó la participación de bodegas de renombre como Humberto Canale, Miras, Rivera del Cuarzo y Familia Dellanzo, comparó las botellas submarinas con «testigos» conservados en tierra de las añadas 2022 y 2020. El cien por ciento de los especialistas coincidió en que los cambios sensoriales eran claros y positivos, especialmente en los blends tintos y varietales de Malbec.
Mariana Cerutti, directora de Vitivinicultura de Río Negro, destacó que la provincia cuenta con la única cava submarina de Latinoamérica. Este factor diferencial no solo suma valor enológico, sino que posiciona a los vinos de la Patagonia en un escalón de exclusividad dentro del mercado global, reforzando la identidad regional a través de la innovación.
Degustación en la Séptima Bajada
Tras el éxito del panel técnico, la Ruta del Vino de Río Negro organizó una degustación abierta al público el pasado sábado 7 de febrero en Las Grutas. El evento permitió a los consumidores finales comprobar por sí mismos lo que los enólogos ya han certificado: que el mar de la Patagonia tiene el poder de «rediseñar» el sabor del vino.
