El mercado alimentario en España atraviesa un momento de transformación profunda. Según el reciente debate ‘Tendencias de Consumo en Alimentación’, organizado por la agencia Interprofit, el consumidor actual es más exigente, está más informado y ha redefinido sus prioridades tras la pandemia. Aunque el precio sigue siendo el factor determinante, la salud y la sostenibilidad ganan terreno como pilares innegociables.
El «Efecto Restaurante» llega a casa
Una de las tendencias más potentes es la búsqueda de experiencias gastronómicas de alto nivel sin salir del hogar. Datos de Kantar Worldpanel revelan que más del 60% de los españoles se esfuerza por comer y beber mejor en casa que hace cinco años. Esto ha impulsado el interés por productos de proximidad, alimentos de temporada y, especialmente, aquellos ricos en proteínas y fibra.
Sostenibilidad vs. Precio: El reto de la coherencia
Existe una curiosa paradoja en nuestras decisiones de compra. Aunque declaramos valorar la sostenibilidad, a menudo el bolsillo manda en el último momento. Expertos del sector señalan una «desconexión» entre lo que decimos valorar y lo que finalmente termina en el carrito de la compra. La estrategia para las marcas parece clara: unir salud y sostenibilidad para ofrecer un valor añadido que justifique la elección frente a opciones más económicas.
El auge de lo local y la nostalgia
El 59% de los consumidores ha aumentado sus compras en negocios locales en el último año, impulsados por un «efecto nostalgia» que nos hace redescubrir productos tradicionales y cercanos. Además, el sector ecológico recibe un impulso normativo clave: la obligación de incluir hasta un 30% de comida ecológica en centros públicos como hospitales y colegios abre una nueva ventana de crecimiento para el sector.
Hostelería y Delivery: Crecimiento imparable
Las perspectivas para el sector son optimistas. La patronal Hostelería de España prevé un crecimiento de facturación de hasta el 4% para 2025, mientras que el mercado del delivery sigue batiendo récords, con una previsión de alcanzar los 2.450 millones de euros en 2030. Las marcas ya no solo venden productos; venden valores, confianza y, sobre todo, experiencias personalizadas que conectan con la comunidad.
