A pesar de la percepción de una bajada en el volumen total de consumo, el valor del mercado internacional sigue una trayectoria ascendente imparable. Se estima que para 2026 el sector alcance los 328.490 millones de dólares, con una previsión de crecimiento del 36% en los siete años siguientes, hasta rozar los 447.020 millones en 2033.

Radiografía del mercado en 2026
El estudio desglosa cómo se repartirá el consumo mundial en el corto plazo:
- Por estilo: Los vinos tranquilos liderarán con el 46,5%, seguidos de los espumosos (28,7%) y los fortificados (24,8%).
- Por color: El vino tinto mantendrá la primera posición (47%), frente al blanco (29%) y el rosado (24%).
- Liderazgo regional: Europa conservará el control del 46% del mercado mundial gracias a su tradición y al auge del enoturismo. Por su parte, Norteamérica (21%) será la región con el crecimiento más rápido.
La sofisticación del nuevo consumidor (Millennials y Gen Z)
El informe destaca que los jóvenes están sustituyendo la cerveza y los licores por el vino, al que perciben como una opción más sofisticada y saludable. El vino ha dejado de ser un producto exclusivo para celebraciones para integrarse en la gastronomía cotidiana.
Las claves de esta transformación son:
- Sostenibilidad: Preferencia por vinos ecológicos, biodinámicos y con bajo contenido alcohólico.
- Digitalización: Las ventas online facilitan el acceso a variedades internacionales y ediciones especiales que no llegan a los canales físicos.
- Enoturismo: La visita directa a bodegas se consolida como una vía fundamental para descubrir nuevas marcas y fortalecer la venta directa al consumidor.
Este escenario abre oportunidades inéditas para productores y distribuidores que sepan adaptar su oferta a los valores de transparencia y respeto ambiental que demanda el mercado del futuro.
