¿Cuántos concursos internacionales de vino se celebran en el lugar donde el vino nació hace más de 6.000 años? Solo uno, y está ocurriendo ahora. El Concours Mondial de Bruxelles celebra en Ereván, Armenia, su 33ª edición: la primera vez en la historia del certamen que sale de Europa para instalarse en la que muchos consideran la cuna de la viticultura moderna. José Ignacio Junguitu participa esta semana como jurado internacional. A partir del 21 de mayo, más de 320 catadores de 56 nacionalidades evaluarán 6.700 vinos tintos y blancos, cerca de 1.000 espumosos y más de 100 vinos de la categoría No Low, procedentes de 51 países.

La elección de Armenia no es simbólica: es estratégica. En 2007, el descubrimiento de la cueva de Areni-1 —la bodega más antigua del mundo, con más de 4.100 años de antigüedad— confirmó el papel de este país en el origen mismo de la viticultura. Asimismo, Armenia vive hoy un renacimiento vitivinícola impulsado por una nueva generación de productores que combinan variedades autóctonas con técnicas contemporáneas. El presidente del CMB, Baudouin Havaux, lo explicó con precisión:
«Organizar el CMB en Ereván se ha impuesto como una evidencia, en la medida en que la región constituye una de las cunas de la historia del vino, pero también una tierra de futuro, impulsada por una nueva generación de viticultores que combinan herencia e innovación.»
Los viñedos armenios: entre 600 y 1.800 metros, volcánicos y sin injertar
Lo que hace singulares a los viñedos armenios es su entorno extremo. Situados entre 600 y 1.800 metros de altitud sobre suelos volcánicos de basalto, toba y obsidiana, con más de 300 días de sol al año moderados por noches muy frescas, desarrollan una intensidad aromática poco habitual junto a una frescura que sorprende en un clima continental. Por tanto, los vinos armenios no son fáciles de encasillar en ninguna categoría conocida. Además, gran parte de los viñedos está formada por vides sin injertar: un legado genético de milenios que la filoxera nunca llegó a devastar.

¿Sabías que…?
El CMB ha lanzado este año dos novedades que cambian la forma en que el concurso aporta valor al sector. La primera es el sello CMB MERIT: reconoce vinos de alta calidad que no alcanzaron el umbral de medalla —un 33% de los participantes— pero que merecen atención del mercado. La segunda es la certificación CMB Experience Certified: distingue restaurantes, bares de vinos y establecimientos que ofrecen al menos cinco referencias premiadas en el concurso. Dos herramientas que van mucho más allá del palmarés.
Resultados y qué esperar a partir del 10 de junio
Los resultados del Concours Mondial Bruxelles Armenia 2026 se publicarán el próximo 10 de junio en concoursmondial.com. Desde Junguitu seguiremos el palmarés de cerca y trasladaremos los datos más relevantes para el vino español. En definitiva, que el concurso más influyente del mundo se celebre en la tierra donde todo comenzó no es solo un gesto poético: es una declaración sobre el futuro del vino internacional y sobre el papel que los territorios con historia milenaria pueden jugar en él.
