¿Qué tiene en común una asociación de bodegas familiares repartidas entre la Rioja Alavesa y la Rioja Alta con el Premio Ecovino a la Excelencia Medioambiental 2026? Que llevan años haciendo lo que ese galardón reconoce antes de que nadie se lo pidiera. El pasado 15 de mayo, SUBSIERRA recogió en la Universidad de La Rioja el Premio Ecovino Excelencia Medioambiental 2026, en el marco de los XVII Premios Ecovino. Un reconocimiento que llega de la mano de Laboratorios Excell Ibérica y que confirma que cuidar el territorio no es un discurso: es una forma de trabajar cada día.

SUBSIERRA agrupa a bodegas familiares situadas al cobijo de la Sierra de Toloño-Cantabria y la margen izquierda del Ebro, en un territorio que se extiende desde la Rioja Alavesa hasta la Rioja Alta. Sus miembros comparten una misma visión: proteger el viñedo, preservar el paisaje, impulsar la viticultura ecológica y defender un modelo de desarrollo sostenible para los pueblos y las familias que viven de este territorio. No es una marca, es un proyecto colectivo. Asimismo, los valores que articulan su trabajo son concretos y verificables: conservación del viñedo viejo, protección de la biodiversidad, vendimia manual, respeto por el paisaje y defensa de una viticultura con arraigo territorial real.
El acto de entrega: lo que dijo el galardón
El premio fue recogido por Loli Casado, secretaria de SUBSIERRA, durante la ceremonia celebrada en la Universidad de La Rioja. Antonio Palacios, director de Excell Ibérica, destacó durante la presentación el carácter especial de un reconocimiento destinado a proyectos que integran la excelencia medioambiental en su forma de trabajar cotidiana, ligada al territorio y al viñedo. Desde la asociación respondieron con claridad:
«Este premio supone un reconocimiento muy importante para SUBSIERRA porque confirma que cuidar el territorio no es un discurso, sino una forma de trabajar cada día. Nuestro compromiso nace en el viñedo, en la relación con nuestros viticultores y en la responsabilidad de preservar este paisaje para las próximas generaciones.»
¿Sabías que…?
La Sierra de Toloño-Cantabria, que da cobijo a los viñedos de las bodegas de SUBSIERRA, actúa como barrera natural frente a los vientos del norte y crea un microclima singular que diferencia a estos vinos del resto de la Rioja Alavesa. Sus laderas de suelos arcillo-calcáreos a mayor altitud producen vinos con mayor acidez natural, estructura y potencial de guarda. Un territorio que no se puede replicar y que solo se puede proteger.
Por qué este premio importa al sector
Los XVII Premios Ecovino reunieron cientos de referencias ecológicas de diferentes regiones vitícolas españolas, consolidando su papel como escaparate de calidad y sostenibilidad en el sector. Que el galardón a la Excelencia Medioambiental recaiga en una asociación —y no en una bodega individual— es significativo: premia un modelo colectivo de gestión del territorio. En definitiva, el reconocimiento a SUBSIERRA no es solo un premio al vino ecológico: es un argumento a favor de que el desarrollo rural sostenible en Rioja pasa por las familias viticultoras, el viñedo viejo y la preservación del paisaje. Desde Junguitu lo compartimos sin reservas. ¿Conocías el proyecto SUBSIERRA? Cuéntanoslo en los comentarios.
