En un año en que el consumo mundial de vino ha caído a su nivel más bajo desde 1957, la DOCa Rioja —la denominación más grande y más reconocida internacionalmente del vino español— elige mirar hacia adentro antes de mirar hacia afuera. Esa es la lectura más honesta de la Agenda Somos Rioja, el plan de trabajo presentado hoy por el Consejo Regulador con 15 proyectos y un horizonte marcado en 2029. No es un plan de marketing: es una declaración de que la unidad interna de la denominación es un requisito previo para cualquier estrategia exterior.

La agenda se articula en cuatro grandes áreas que no son abstractas sino concretas y medibles:
- Servicio al Inscrito: herramientas, plataformas y canales más ágiles para los más de 13.000 viticultores y cerca de 600 bodegas de la DOCa. En julio llega una nueva plataforma de consulta para inscritos.
- Compromiso de Excelencia: refuerzo del marco de calidad, innovación y autoexigencia que ha definido a Rioja históricamente. Un eje que también busca vehicular la rentabilidad de los proyectos presentes en la denominación.
- Futuro Sostenible: el pilar más urgente. En junio se presentará el plan específico de preservación del viñedo viejo y centenario. Este verano llegará también el diagnóstico de sostenibilidad de la DOCa.
- Creando Región: el vínculo entre Rioja y su entorno próximo, impulsando iniciativas sociales e institucionales que refuercen el sentimiento de pertenencia de los pueblos y el territorio al proyecto colectivo.
El viñedo viejo como prioridad: la decisión más importante de la agenda
De todos los hitos anunciados, el que más nos interesa desde Junguitu es la preservación del viñedo viejo y centenario. La DOCa Rioja tiene una superficie significativa de viñas antiguas —muchas en vaso, muchas con décadas de historia— que están bajo presión por falta de relevo generacional, costes de mantenimiento y rentabilidad insuficiente. Que el Consejo Regulador anuncie un plan específico para este patrimonio, con presentación prevista en junio, es una de las noticias más relevantes para el futuro de la denominación. En definitiva, sin viñedo viejo no hay Rioja de carácter. Y sin Rioja de carácter, la marca pierde su argumento más poderoso.
¿Sabías que…?
La DOCa Rioja integra a más de 13.000 viticultores y cerca de 600 bodegas, repartidos entre La Rioja, Navarra y el País Vasco (Rioja Alavesa). Es la única denominación española con la calificación «Calificada», un rango superior a la simple DO que exige controles adicionales de calidad en la propia bodega. Esa exigencia histórica es lo que ha construido la reputación internacional de la marca Rioja durante más de un siglo.
El contexto que explica por qué este plan es necesario ahora
La presidenta del Consejo Regulador, Raquel Pérez Cuevas, fue directa en la presentación:
«Si bien el Plan Estratégico dará respuesta a la inquietud legítima ante la situación que vive el vino a nivel mundial, nosotros tenemos que preguntarnos cómo queremos afrontarla. Si algo he visto con claridad es que, para salir de esta coyuntura, es absolutamente necesario reforzar nuestra unidad como Denominación.»
El director general, Pablo Franco, completó el mensaje: Rioja «debe seguir situando al consumidor en el centro de sus decisiones, pero construyendo respuestas sólidas, coherentes y compartidas también por sus propios inscritos». Dos mensajes que apuntan a lo mismo: antes de convencer al mercado, hay que convencerse internamente. ¿Crees que la unidad interna de Rioja es el primer paso para recuperar terreno en el mercado global? Cuéntanos en los comentarios.
