Tras años de investigación y monitorización constante, los resultados finales del proyecto Regenera.cat aportan evidencias científicas definitivas: la agricultura regenerativa no solo es una herramienta clave contra el cambio climático, sino que produce alimentos nutricionalmente superiores.
Este proyecto pionero, liderado por el CREAF y financiado a través del Fondo Climático, ha comparado durante dos años parcelas regenerativas y convencionales en cuatro fincas referentes de Cataluña, una por cada provincia, cubriendo diversos sectores agroalimentarios.


Cuatro fincas, un solo objetivo: Sanar el suelo
El éxito de Regenera.cat no se entiende sin la participación activa de estas cuatro explotaciones que han servido como laboratorios vivos:
- Familia Torres (Penedès): Referente en el sector del viñedo, demostrando que la viticultura regenerativa ayuda a secuestrar carbono y mejorar la biodiversidad en cultivos leñosos.
- Verdcamp Fruits (Tarragona): Centrada en el huerto (calabazas y calabacines), donde se han obtenido los datos más espectaculares en densidad nutricional.
- Pomona Fruits (Lleida): Dedicada a los frutales (peras), logrando un equilibrio perfecto entre sabor y capacidad antioxidante.
- Planeses (Girona): Finca de ganadería (vacas de pasto), cuyos lácteos han mostrado un perfil lipídico mucho más saludable para el corazón.
Resultados que marcan el camino
Los hallazgos del equipo coordinado por Javi Retana (CREAF) son esperanza pura para el sector:
- Suelos que actúan como esponjas: Los terrenos regenerativos almacenan hasta un 35% más de carbono y retienen un 9% más de agua, siendo más resistentes a sequías e inundaciones.
- Alimentos con «superpoderes»: Las hortalizas analizadas presentan más minerales y antioxidantes. La leche y yogures de pasto muestran índices aterogénicos más bajos, reduciendo el riesgo cardiovascular.
- Biodiversidad aliada: Se ha detectado una temperatura del suelo hasta 3,6 grados menor en verano y la presencia de biopesticidas naturales (hongos y bacterias) que protegen los cultivos de forma orgánica.
- Rentabilidad demostrada: Una vez recuperada la salud del suelo, el modelo regenerativo iguala la producción del convencional con costes similares o incluso inferiores.
Como indica el proyecto, la lucha contra el cambio climático es también una oportunidad para transformar nuestro modelo productivo en uno más resiliente, competitivo y, sobre todo, saludable para el consumidor.
