El municipio navarro de Eslava ha presentado los primeros resultados de “Territorio Eslava, Baja Montaña”, un ambicioso proyecto de innovación que posiciona a esta pequeña localidad como un referente en la viticultura del futuro. La iniciativa investiga el uso de microorganismos autóctonos del propio viñedo como alternativa biológica a los tratamientos fitosanitarios convencionales.

Ciencia aplicada al terruño: Microbioma en acción
El equipo investigador ha trabajado en la identificación y aislamiento del conjunto de bacterias, hongos y levaduras (microbioma) presentes de forma natural en el ecosistema de Eslava:
- Colección microbiológica: Se han identificado cepas de géneros como Paenibacillus, Aureobasidium y Streptomyces con potencial para mejorar la salud del suelo y combatir enfermedades.
- Aplicación real: Estos microorganismos se cultivaron en biorreactores y se aplicaron en parcelas experimentales de Garnacha blanca y tinta.
- Resultados sanitarios: Los ensayos muestran un control de enfermedades comparable al manejo convencional, pero con una ventaja clave: residuos cero de pesticidas en la uva.
Los primeros vinos «Microbiológicos»
Durante la jornada se cataron los primeros vinos experimentales del proyecto: blancos y rosados que cumplen estrictamente con los parámetros de la D.O. Navarra. La enóloga Rebeca Lecumberri y el presidente de Bodega Eslava, Félix Bariáin, destacaron la viabilidad enológica de estas uvas tratadas sin química de síntesis.
Un laboratorio rural contra la despoblación
La alcaldesa, Estíbaliz Lerga, subrayó que el proyecto demuestra que desde un pequeño municipio se puede generar conocimiento científico de alto nivel. La iniciativa cuenta con una financiación de 194.000 € del Gobierno de Navarra y fondos FEADER, integrándose en el Plan Estratégico de la PAC 2023-2027.
