El viaje que iniciamos explorando las joyas vinícolas de Armenia no deja de deparar sorpresas. Si bien el norte ofrce frescura, descender hacia las llanuras históricas del país nos lleva directamente a la cuna de su viticultura más monumental. Hoy nos detenemos en Aratashen Winery (https://www.aratashenwinery.ru/), un proyecto familiar fundado en 2018 en el pueblo de Aratashen, pleno Valle de Ararat. Esta bodega boutique ha conseguido en muy poco tiempo un equilibrio admirable: respetar el legado de una tierra bendecida por el sol y, al mismo tiempo, aplicar una ingeniería enológica de absoluta precisión para extraer la versión más elegante de sus variedades nativas.

El Valle de Ararat ofrece un terruño extremo y generoso a la vez. Con suelos arcillo-arenosos ricos en sedimentos y una insolación envidiable, las vides aquí desarrollan una concentración frutal magnífica. Sin embargo, el verdadero secreto de Aratashen reside en sus instalaciones. Durante nuestro recorrido, pudimos comprobar de primera mano la fuerte inversión tecnológica y, muy especialmente, en su pequeño parque de barricas y tinos de roble de primer nivel (como los de la prestigiosa tonelería francesa Rousseau y François Frères). Aquí, cada uva se mima bajo una filosofía clara: capturar el «aliento» (Shunch) del paisaje armenio.
Una Parada:
Esta enriquecedora experiencia tuvo lugar bajo un marco inmejorable. Esta visita a la bodega y la posterior sesión de cata formaron parte de las actividades y los itinerarios de inmersión en el territorio que llevamos a cabo como miembros del jurado internacional del Concours Mondial de Bruxelles. La organización nos llevó hasta el corazón de Aratashen, dándonos el enorme privilegio de recorrer sus viñedos, inspeccionar la bodega y analizar sus referencias directamente desde la zona de producción.
La Cata: La Línea «Shunch» de Aratashen Winery
La gama principal de la bodega se comercializa bajo la marca Shunch (ՇՈՒՆՉ), que significa «Aliento» en armenio. Tuvimos la oportunidad de evaluar de forma analítica sus tres referencias más destacadas en el mercado:
1. Shunch Voskehat 2024 (Método Tradicional – Brut Nature)
Comenzamos la sesión con la etiqueta que abandera la innovación de la casa: un Blanc de Blancs elaborado al 100% con la uva reina blanca Voskehat, mediante el método tradicional de segunda fermentación en botella y presentado rigurosamente como Brut Nature.
- Visualmente muestra una burbuja fina y constante. En nariz es una explosión de pureza, con sutiles recuerdos a panadería fina, manzana verde y notas cítricas. En boca destaca por una acidez crujiente y una total ausencia de azúcar que limpia el paladar de forma soberbia. Es un espumoso de perfil medio y digna ejecución, que demuestra que las variedades autóctonas armenias tienen un potencial enorme para la alta burbuja de guarda.
2. Shunch Voskehat 2024 (Blanco Seco Tranquilo)
Pasamos a la versión tranquila de la misma añada. Este monovarietal de Voskehat se vinifica con un control de temperatura milimétrico en acero inoxidable para preservar intacta la tipicidad aromática de la uva.
- Se presenta con un color amarillo pajizo brillante. Su perfil aromático es muy floral, con notas de frutas de hueso (albaricoque blanco) y un fondo mineral muy limpio. En boca resulta un vino comercialmente muy atractivo, redondo y correcto. Aunque mantiene un corte fresco y directo para el consumo diario, posee el volumen suficiente en el paladar como para dignificar la tipicidad de la uva Voskehat en el Valle de Ararat.
3. Shunch Areni 2024 Reserve (Tinto de Guarda)
El cierre llegó con la joya tinta de la bodega: un monovarietal de Areni Noir sometido a una esmerada crianza en las barricas de roble francés que pudimos ver en la bodega.
- A pesar de su juventud cronológica, el vino exhibe una madurez imponente. De color rubí profundo, despliega aromas complejos de fruta roja madura (cerezas, frambuesas), entrelazados con elegantes notas especiadas, cacao y un toque ahumado perfectamente integrado por la madera de alta calidad. En boca es denso, con taninos sedosos pero firmes y una acidez vibrante que augura una longevidad extraordinaria. Sin lugar a dudas, el mejor vino de la gama; un auténtico vino de paisaje con una tipicidad soberbia que justifica por sí solo el prestigio de la Areni Noir en el mercado internacional.

Un nuevo paisaje del vino en Armenia.
Aratashen Winery es el vivo ejemplo de hacia dónde camina el sector enológico en Armenia. No basta con tener una historia milenaria o uvas nativas excepcionales; se necesita precisión, limpieza técnica y un uso magistral de la madera para que el vino hable el idioma de la excelencia global. Su línea Shunch es un soplo de aire fresco y un proyecto al que habrá que augurar un éxito rotundo. ¡Una bodega necesaria en tu radar!
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