Mucha atención en la fase olfativa en la cata de un vino

La primera fase cuando se cata un vino es la visual. Después pasaremos a la olfativa que no es menos importante. Prestar atención es clave. No se trata de oler por oler. Hay que sentir el vino y dejar volar la imaginación. Si estás empezando, debes practicar mucho sin sentir vergüenza por encontrarte en un restaurante y meter la nariz en la copa. Desde Junguitu ¿Hablamos de Vino? te proponemos algunos pasos que seguir en tu iniciación:

  1. Mantén la copa en la mesa y agítala en sentido circular. De esta manera conseguiremos que el aire se mezcle con el vino dentro de ella.
  2. Lleva la copa a la nariz.
  3. Repite los pasos anteriores las veces que necesites e inspira para que lleguen los aromas: respiraciones cortas y rápidas o largas, y mantener la boca un poco abierta puede ayudar.
  4. Deja volar la imaginación y asocia esos aromas. ¿Frutal, de madera, intenso…?
  5. Si sigue sin olerte a nada en especial, piensa para qué ocasión lo tomarías. ¿En una cena romántica, en una reunión familiar, en el campo, en un día con 35 grados o por contra en un día de frío junto a la chimenea?

Lo más divertido de esta fase es que es muy personal. Se trata de un proceso subjetivo. Otro consejo es fijarse mucho en diferentes olores de la vida cotidiana. Así estableceremos una base de datos en nuestra cabeza a la que recurrir cuando lo necesitemos.

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