Marqués de Riscal combina vino, diseño y gastronomía para ofrecer una estancia inolvidable en la Ciudad del Vino

La bodega cuenta con un abanico de vinos de Denominación de Origen Calificada Rioja, y también Rueda con la producción de diferentes blancos. En 2006 nació un complejo vanguardista de ocio, diseñado por el arquitecto Frank O. Gehry.

Marqués de Riscal es la historia de una empresa innovadora, pionera y referente en el sector vitivinícola que está en continua transformación. Camilo Hurtado de Amézaga recibió el encargo de la Diputación Foral de Álava de contratar a un enólogo que pudiese enseñar las técnicas para producir vinos según el sistema francés a los cosecheros de la comarca. El elegido fue Jean Pineau, maestro de las bodegas del Château Lanessan. Tras experimentar de manera previa en los viñedos situados en la Rioja Alavesa, en 1858 Guillermo Hurtado de Amézaga, hijo de Camilo, fundó la bodega. Cuatro años más tarde, Marqués de Riscal embotelló sus primeros vinos y enseguida comenzaron a llegar los primeros premios como el Diploma de Honor de la Exposición de Burdeos. Se trata del vino embotellado más antiguo de Rioja.

Su rápido crecimiento propició la construcción del edificio conocido como El Palomar. En el primer cuarto del siglo XX, la bodega fue aportando diferentes innovaciones a la industria de la época. Incorporó la malla dorada a sus botellas como garantía de calidad para evitar falsificaciones, además de conos de madera de fermentación o el uso de barricas de 225 litros. A principios de los años 70, Marqués de Riscal inició la producción de sus primeros vinos blancos de Rueda e introdujo la variedad francesa Sauvignon Blanc en la zona. El éxito de los nuevos vinos llamó la atención de nuevos inversores. Y en 1980 fue una de las bodegas impulsoras de la Denominación de Origen Rueda.

Como parte de su plan estratégico, la empresa puso en marcha el Proyecto 2000, que supuso en aquel momento un paso hacia el futuro con la construcción de la bodega San Vicente y el inicio de las visitas turísticas. En 2006 se inauguró La Ciudad del Vino que cuenta con un hotel diseñado por el famoso arquitecto canadiense Frank O. Gehry, autor también del Museo Guggemheim de Bilbao, y con dos restaurantes: Bistró 1860 y Marqués de Riscal, galardonado en 2011 con una Estrella Michelín. La cubierta del hotel representan el vino tinto con el color rosáceo, la malla dorada de las botellas y su cápsula. Por otro lado, hace cinco años tuvo lugar una cata histórica de 114 añadas de la colección privada de Marqués de Riscal con profesionales del sector de todo el mundo.

EN LA ACTUALIDAD

La producción de vino de la bodega se asienta sobre una amplia extensión de viñedos de su propiedad y otros en régimen de alquiler. Posee 1.500 hectáreas en Elciego, Leza, Laguardia y Villabuena de Álava. En la zona de Rueda en tierras vallisoletanas, tiene 500 hectáreas de viñedos en Rueda, La Seca, Serrada y Rodilana. Asimismo cuenta con otras 200 en los municipios zamoranos de Toro y San Román de Hornija donde se elaboran tintos de la tierra de Castilla y León. La firma factura alrededor de 50 millones de euros al año, exportando sus vinos a 104 países.

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