Eva Parga y Pablo Alonso analizan las preferencias de consumo de vino en España

La encuesta del Instituto de Productos Naturales y Agrobiología (IPNA-CSIC) se basa en la diferenciación entre vino natural, ecológico y biodinámico.

El sector del vino español está viviendo cambios importantes debido a transformaciones tanto en el ámbito productivo como en el del consumo, exacerbadas por la crisis generada por el COVID 19. Debido a las nuevas tendencias en el etiquetado, y a los debates de ámbito europeo sobre el etiquetado de las bebidas alcohólicas, surge la necesidad de conocer más a fondo al consumidor de vino español. Por ello, desde el Instituto de Productos Naturales y Agrobiología del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (IPNA-CSIC), los investigadores Eva Parga y Pablo Alonso han lanzado la ‘Encuesta sobre vino, etiquetado y salud: preferencias de consumo’, dirigida a la población española mayor de 18 años consumidora de vino al menos una vez al mes.

El objetivo ha sido identificar, caracterizar y analizar patrones de consumo de vino en España y, más específicamente, sobre vino natural, ecológico y biodinámico, su relación con la salud y la propensión a pagar por los mismos. Estos datos servirán tanto para conocer los valores y opiniones de los consumidores respecto a este tipo de vinos, como, por ejemplo, su interés en la existencia de un etiquetado específico, como ya existe en Francia mediante el denominado ‘Vin Methode Nature’, y establecer una comparativa entre España e Italia. La misma investigación fue replicada en Italia de forma simultánea mediante la implementación de una encuesta similar a través de la colaboración de la Universidad de Nápoles Federico II y la Universidad de Nápoles Parthenope, con la participación de los investigadores especialistas Riccardo Vecchio y Annunziata Azzurra.

Metodología

El diseño de la encuesta se orientó a personas mayores de 18 años consumidoras de vino al menos una vez al mes, con la finalidad de conocer sus hábitos de consumo, preferencias e interés en la diferenciación entre natural, ecológico y biodinámico. El cuestionario incorporó 30 preguntas con categorías cerradas de respuesta múltiple, posibilitando su cumplimentación en un tiempo aproximado de 11 minutos.

La encuesta obtuvo una evaluación favorable por parte del Comité de Ética del CSIC y contó con la colaboración de agentes del sector vitivinícola español para su difusión, tales como el Observatorio Español del Mercado del Vino (OEMV), Vitivin, Spanish Wine Lover, Gourmet Hunters, Bodegas.bio, Indie Spanish Wines, Vinos Utópicos, Junguitu ¿Hablamos de Vino?, El Sumiller y Vinófilos. Tras su implementación, durante el período comprendido entre el 14 de septiembre de 2020 y el 1 de diciembre de 2020, se obtuvieron 528 respuestas válidas.

Resultados

Serán publicados próximamente en revistas científicas, estableciendo una comparativa con la muestra italiana. Sin embargo, cabe destacar algún resultado relevante. En relación a los hábitos de consumo el 44,1% de la muestra afirma consumir vino más de una vez a la semana, un 22,9% a diario y un 17,4% al menos una vez a la semana. Además, el 61% cree que el vino es la bebida alcohólica que puede consumir cotidianamente sin perjuicio o con menor perjuicio para la salud.

A la hora de seleccionar una botella de vino, el 50% de la muestra presta mucha atención al etiquetado de la botella, considerando de mayor a menor como muy importante la variedad de uva (51,4%), la región o país de procedencia (48%), la añada (31%), la certificación en denominación de origen (29,4%) y la producción artesanal (25%). En cuanto a la propensión a pagar por una botella de vino, el 69% afirma que está dispuesta a pagar más de 8,5€, o así lo ha hecho en la última ocasión de compra.

En relación a la diferenciación entre vino ecológico, biodinámico y natural, el 33% de la muestra cree estar muy informada sobre su significado. Además, el 51,3 % considera como muy necesaria la existencia de un certificado para identificar el vino natural en el mercado y el 17,6% como bastante importante. Sin embargo, otro tipo de certificaciones como el ya existente sello vegano es considerado como nada importante para el 69% de la población encuestada. Es decir, nos encontramos una asimetría entre la exigencia de un certificado de vino natural por parte del consumidor actualmente inexistente, y la existencia de certificados con relativamente poca o escasa relevancia social.

A pesar de que, a día de hoy, no existe una definición regulada sobre el significado del vino natural, el 58% de la muestra está totalmente de acuerdo con que el vino natural no debería contener ingredientes añadidos o aditivos y que el elemento más importante para su identificación en el mercado sería una etiqueta (59,6%), por encima de otras opciones como informaciones del vendedor o distribuidor (46,9%), recomendaciones personales (39%), la cata (30%) o los libros y revistas especializadas (29,8%). Entre las principales motivaciones para consumir vino natural con respecto a otros vinos destaca la idea de que son sostenibles y ecológicos (29,6%), artesanales (29,4%) y más sanos (28,5%). Finalmente, el 78% de los participantes en el estudio afirman consumir vino natural. De éstos, el 27,5% sólo lo consume una vez al año, el 25,9% una vez al mes, el 11,6% una vez a la semana y el 4,4% a diario.

Sobre el perfil sociodemográfico de las personas que han participado en la encuesta destacar que el 68,6% son hombres y el 30,7% mujeres. La media de edad de la muestra se sitúa en torno a 45 años. El 50,6% afirma tener unos ingresos netos al mes de entre mil y dos mil euros, el 79,4% posee estudios universitarios o superiores, y el 36,2% de la muestra son profesionales del mundo del vino.

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