Esta temporada, la comarca invita a alejarse de lo convencional para explorar la unión entre historia y vanguardia.

Libertad y movimiento: El viñedo sobre ruedas
Para quienes buscan independencia y aire puro, las bicicletas eléctricas son las mejores aliadas:
- Ruta autoguiada en Bideona: Una experiencia a tu propio ritmo por senderos diseñados para descubrir la naturaleza de la zona, que puedes finalizar con un picoteo en su Wine Bar.
- Aventura en «El Regalo»: Un paseo guiado de 3 km en e-bike por viñedos históricos de 1936. Incluye una cata de Izadi Blanco con queso Idiazábal junto a una ermita romántica y la visita a su sala de barricas.
Tradición y respeto por el origen
Conocer el vino es entender el lenguaje de la tierra y los saberes de quienes la trabajan:
- Pasión por el Terroir: Una visita dual (viñedo y bodega) que profundiza en la filosofía del respeto al origen, acompañada de la gama Caecus y aperitivos locales.
- Secretos del viñedo y el corquete: Un recorrido por las herramientas y herramientas antiguas, ideal para los amantes de las historias familiares, con una cata de cuatro perfiles de vino.
Sostenibilidad y vistas panorámicas
El compromiso con el entorno se traduce en experiencias creativas y contemplativas:
- El poder regenerador: Una propuesta que va más allá de la vid, con un paseo teatralizado por un olivar centenario, talleres de «bombas de semillas» y cata de aceites.
- Mirador de «El Redondo»: Ofrece una de las panorámicas más bellas de Rioja Alavesa. El plan concluye en un jardín idílico con una cata de vino, aceite y productos de cercanía.
