El renacimiento del vino armenio es una de las realidades más fascinantes del panorama enológico mundial actual. Aunque las zonas áridas de gran altitud suelen acaparar los titulares, existe un rincón en el noreste del país que rompe con todos los esquemas tradicionales. Hablamos de la provincia de Tavush, una región caracterizada por sus paisajes frondosos, verdes y boscosos que alberga el proyecto Northern Terroir. Fundada en 2017 en el pueblo de Koghb y con sus viñedos principales asentados en el municipio fronterizo de Haghtanak, esta bodega boutique nació con la firme visión de encapsular la esencia de un ecosistema único bajo una premisa innegociable: la honestidad en el viñedo y el absoluto respeto por sus variedades autóctonas.

A diferencia del clima continental extremo y seco del sur armenio, los viñedos de Northern Terroir disfrutan de las bondades de una altitud media de 450 metros sobre el nivel del mar y de la influencia de un microclima continental más benévolo, con veranos cálidos pero equilibrados y bosques circundantes que aportan una frescura ambiental diferencial. En este escenario, la bodega enfoca su producción en el rescate y puesta en valor de variedades locales muy ligadas a su patrimonio histórico, como la uva blanca Lalvari —cuyo nombre rinde tributo al cercano monte Lalvar— y la variedad Banants. El propio nombre de su línea de vinos tranquilos, TUS, no es casualidad; es el vocablo con el que se conocía históricamente a la región de Tavush durante la Edad Media, un sutil recordatorio de que en cada botella habita un fragmento de la cuna de la viticultura mundial.
Un Alto en el Camino: Crónica de un Jurado en el Cáucaso
Esta inmersión en el viñedo armenio no ha sido fruto del azar. Tuvimos la oportunidad de realizar esta sesión de cata dentro de las actividades que se llevan a cabo como miembros del jurado internacional del Concours Mondial de Bruxelles. Formar parte de estas visitas nos permite, además de valorar los vinos delnconcurso, pulsar de primera mano los proyectos emergentes sobre el terreno, contrastando la tipicidad de sus terruños frente a las demandas de calidad del mercado global.
La Cata: Las Tres Etiquetas de Northern Terroir
Durante la cata de los vinos de esta bodega, pudimos analizar de forma exhaustiva sus tres referencias más representativas, evaluando el comportamiento de las variedades locales tanto en burbuja como en formato tranquilo y de guarda:
1. Zoé Sparkling Wine Brut
Bautizado bajo el vocablo latín que evoca la «esencia de la vida», este espumoso Brut se elabora a partir de un ensamblaje de las uvas autóctonas Lalvari y Banants mediante el método Charmat. Técnicamente es un vino limpio, donde destacan las notas primarias de manzana verde, cítricos y un leve fondo amargo que recuerda al pomelo. En el plano de la valoración organoléptica, se comporta como un espumoso aceptable de tipo medio; un vino correcto, sin defectos de ejecución, pero que en el paladar resulta lineal y algo genérico, mostrando una tímida complejidad que diluye la tipicidad del paisaje del que procede.
2. TUS Lalvari Dry White Wine 2024
La versión joven y tranquila de su monovarietal de Lalvari. Vinificado meticulosamente en tanques de acero inoxidable para preservar al máximo la frutosidad, el vino ofrece en nariz aromas florales sutiles y notas de fruta blanca fresca. Al igual que el espumoso, nuestra valoración lo sitúa en un perfil medio y comercialmente muy normal. Es un vino que técnicamente cumple las expectativas de frescura y fluidez para el gran público, pero carece de esa garra o identidad territorial profunda que un catador profesional busca al enfrentarse a una variedad nativa tan exclusiva.
3. TUS Lalvari Reserve 2022
El escalón cualitativo más alto de la gama blanca de la bodega. En este caso, la uva Lalvari se somete a una cuidada crianza y maduración en barricas de roble armenio. La madera local aporta un perfil graso, notas sutiles de frutos secos, mantequilla y una estructura mucho más compleja. Sin lugar a dudas, el Reserve es el mejor de los tres vinos con diferencia. Aquí la madera no enmascara, sino que potencia el carácter de la variedad, descubriéndonos una uva de excelente calidad. Este vino sí consigue romper la linealidad de la gama para mostrar carácter, elegancia y volumen; un auténtico vino de paisaje que hace justicia al particular microclima del norte de Armenia.
Mil propuestas en una región historia
La propuesta de Northern Terroir demuestra la enorme diversidad estilística que Armenia es capaz de ofrecer más allá de sus suntuosos tintos de Areni Noir. Mientras que su línea joven de espumosos y blancos tranquilos se mantiene en una zona de confort comercial correcta pero sin demasiada alma, su versión Reserve demuestra que la Lalvari, cuando se trabaja con ambición, es una variedad blanca de guarda a tener muy en cuenta. Un proyecto que merece la pena seguir de cerca en futuras añadas.
