La FEV Asamblea vino español 2026 cerró con un mensaje claro: crecer en valor, no en volumen, y reconectar con el consumidor que viene. Pedro Ferrer, presidente de la Federación Española del Vino, clausuró el encuentro del 16 de abril con una llamada a la acción dirigida al sector y a las instituciones. Además, la jornada abierta posterior puso el foco en los cambios de hábitos de consumo y en cómo el vino español debe adaptarse a nuevas generaciones.

Ferrer describió un contexto exigente: incertidumbre normativa, mercados internacionales inestables y cambios profundos en los patrones de consumo. Sin embargo, su mensaje no fue de alarma sino de exigencia propositiva. La FEV reclamó una PAC post-2027 con ámbito vitivinícola específico y mecanismos de apoyo a la promoción, las inversiones, el enoturismo y el cambio climático. Asimismo, Ferrer insistió en que el vino español es un sector estratégico: uno de los principales capítulos de la exportación agroalimentaria y un emblema de la marca país.
«El papel de la FEV no es solo reaccionar ante las dificultades, sino anticiparse y contribuir activamente a construir un marco estable, coherente y previsible.»
El consumidor que viene: el debate aplazado
Bajo el lema «Una mirada hacia el futuro del vino: el consumidor que viene», la jornada reunió a Cristina García Fuente, de Kantar, y Daniel Córdoba Mendiola, de The Hunter & Partners. Ambos analizaron la reconexión del vino con el público joven y los nuevos patrones de consumo. Por su parte, un coloquio reunió a los directores de marketing de Emilio Moro, Félix Solís Avantis y Bodegas LAN junto a voces de la comunicación y la restauración. En definitiva, un debate necesario que el sector lleva demasiado tiempo aplazando.
Reconocimientos FEV 2026
La FEV Asamblea vino español entregó además sus reconocimientos anuales. Fernando Miranda, ex secretario general de Agricultura, recibió el galardón por su apoyo institucional al sector. La periodista Sarah Jane Evans fue reconocida como embajadora internacional del vino español. Por último, la Fundación Dieta Mediterránea recibió su distinción por poner en valor un modelo cultural en cuya pirámide el vino ocupa un lugar propio. Tres reconocimientos que trazan el mapa de alianzas que el vino español necesita cultivar.
