El calendario agrícola del Penedès acaba de saltar por los aires marcando un hito sin precedentes en la zona. Por primera vez en sus más de cien años de trayectoria, Juvé & Camps ha iniciado la vendimia en pleno mes de julio. La centenaria casa de Sant Sadurní d’Anoia dio el pistoletazo de salida este 27 de julio de 2026 en su emblemática finca de Espiells. Pero el verdadero cambio de paradigma no es solo la fecha: es la primera vez que la recolección se traslada íntegramente a las horas nocturnas para resguardar la fruta del calor estival y blindar la frescura de sus grandes espumosos.
Esta decisión histórica responde a la aceleración del ciclo vegetativo provocada por las elevadas temperaturas de las últimas semanas. Sin embargo, la campaña llega con un colchón hídrico excepcionalmente favorable. Tras años de sequía en Cataluña, las lluvias acumuladas de 630 l/m² han devuelto el equilibrio al suelo, garantizando una sanidad impecable, una maduración homogénea y una excelente acidez natural.
La paradoja de 2026: cepas hidratadas y maduraciones aceleradas
Las condiciones climáticas de este año plantean un reto técnico apasionante para el equipo de viticultura. Por un lado, la recuperación de las reservas hídricas ha permitido que las plantas trabajen sin el estrés sofocante de campañas anteriores. Por otro, los picos térmicos han acelerado la maduración en las parcelas más tempranas, obligando a adelantar el momento óptimo de recolección para no comprometer el equilibrio de la uva.
La previsión de la bodega pasa por recoger alrededor de 1.000.000 de kilos de uva procedente de su propio viñedo, con un rendimiento medio estimado de 5.500 kg/ha.
«Las lluvias del invierno han devuelto equilibrio a los suelos y han permitido que las cepas lleguen a la maduración con una disponibilidad hídrica muy distinta a la de los últimos años. La uva está sana y homogénea; ahora el reto es interpretar cada parcela y recogerla en su punto exacto, sin dejarnos condicionar por la precocidad general de la añada», explica Pep Jiménez, director de viticultura de Juvé & Camps.
Cosechar a oscuras: termodinámica y precisión aromática
El paso a la vendimia nocturna no es un recurso efectista, sino una decisión enológica rigurosa. Cortar el racimo a temperaturas sensiblemente más bajas ofrece ventajas analíticas determinantes en la copa:
- Protección del perfil aromático: Evita la volatilización de los precursores aromáticos más delicados frente al sol directo.
- Control de la oxidación: La actividad enzimática que causa el pardeamiento del mosto se frena en frío, limitando riesgos desde el primer minuto.
- Ahorro de energía en bodega: Introducir la uva a baja temperatura reduce el gasto energético necesario para enfriar la pasta antes del prensado.
- Seguridad y bienestar: El centenar de vendimiadores que integran el equipo trabaja en condiciones mucho más frescas y seguras.
Los trabajos han arrancado en las parcelas de pinot noir y chardonnay, variedades clave para elaborar los vinos base destinados a espumosos de largas crianzas. De forma progresiva se irán incorporando las variedades tradicionales del Penedès (macabeo, xarel·lo y parellada), junto a las uvas destinadas a vinos tranquilos.
Como destaca Laura Tragant, directora técnica de la firma: «Las primeras muestras presentan una combinación muy prometedora de frescura, madurez y acidez natural. Esperamos vinos base precisos, con tensión, expresión aromática y recorrido para afrontar las largas crianzas que definen el estilo de Juvé & Camps».
Geometría y ciencia frente al cambio climático: el diseño Keyline
Para gestionar sus 252 hectáreas de viñedo propio —repartidas entre Espiells, La Cuscona y las fincas de altura de Mediona—, la bodega huye de los tratamientos uniformes. En Espiells, por ejemplo, desarrollaron un exhaustivo estudio edafológico con 76 calicatas y 260 sondeos para cartografiar los suelos al detalle y adaptar el manejo a cada metro cuadrado.
En esta añada cobra especial protagonismo su apuesta por la viticultura regenerativa y la adaptación al cambio climático, ejemplificada en la nueva plantilla de xarel·lo vermell bajo el diseño Keyline. Este sistema de diseño hidrológico utiliza las curvas de nivel del terreno para gestionar la escorrentía, logrando:
- Maximizar la infiltración del agua de lluvia en el subsuelo.
- Reducir drásticamente la erosión y la pérdida de suelo fértil.
- Aumentar la resiliencia de la viña apoyándose en una variedad tradicional recuperada y altamente adaptada.
Este enfoque de mínima intervención convive con 230 hectáreas de bosques y espacios naturales que rodean las viñas, favoreciendo la biodiversidad y la presencia de fauna auxiliar.
La primera vendimia bajo el sello Corpinnat
Esta campaña 2026 guardará un significado especial por ser la primera que Juvé & Camps realiza tras su reciente incorporación a Corpinnat. Las exigencias de la marca colectiva (uvas 100% ecológicas, vendimia manual, vinificación íntegra en la propiedad y crianzas prolongadas) encajan de forma natural con la trayectoria histórica de la casa.
El compromiso se traslada también al tejido socioeconómico del Penedès. Además de su producción propia, la bodega colabora con una red de viticultores locales garantizando en esta campaña un precio mínimo de 0,96 €/kg para la uva comprada.
«Esta vendimia pone en valor una manera de hacer que comienza mucho antes de recoger la uva: cuidar el suelo, trabajar cada parcela con precisión y pensar siempre a largo plazo», afirma Meritxell Juvé, CEO y cuarta generación de la familia.
¿Crees que la vendimia nocturna y el adelanto de las fechas de recolección terminarán consolidándose como el nuevo estándar en las zonas vitivinícolas del sur de Europa? ¿Hasta qué punto se nota la diferencia de frescura en los espumosos nacidos de cosechas nocturnas? ¡Cuéntanos tu experiencia en los comentarios y debatamos sobre el futuro del sector!
